Recorriendo el mundo en crucero, un sueño realizable

Todos/as queremos sentirnos libres, sentir que dominamos nuestro tiempo y que nuestra es la decisión de marcar qué camino van a emprender nuestros pies. En la vida diaria eso es algo, difícil, puesto que las obligaciones y las rutinas y los horarios y las prisas y los atascos en la carretera por la mañana de camino al trabajo… son un gran obstáculo para ello.

Por eso las vacaciones son ese periodo con el que todos soñamos durante varias veces a lo largo del año, son nuestra válvula de escape a las presiones diarias, y disfrutamos planeando mentalmente o ya sobre papel cuál va a ser nuestra próxima parada. Qué sello será el siguiente que incorporemos a nuestro pasaporte, ese compañero fiel de andanzas.

Y puestos a pensar, ¿por qué no lo hacemos a lo grande? Teniendo tiempo por delante y buenos ahorros, a veces pecamos de conservadores, yo la primera. Suelo mirar más “lo que cuesta” que “lo que me ilusiona”, y aunque siempre me lo paso bien estando de vacaciones en uno u otro lugar, tiendo a quedarme cerca de casa. Por eso esta vez voy a hacerlo a lo grande y voy a lanzarme por esa opción que me excita desde hace meses: un crucero de vuelta al mundo.

¿Qué mejor forma de conocer otras culturas? ¿Qué mejor forma de disfrutar del tiempo y la compañía que embarcándose (solo/a o con amigos o con familiares, como prefieras) en una aventura que tiene por delante tan distintos puertos y tantas jornadas de hermosa variedad? Un crucero de vuelta al mundo es un sueño hecho realidad y sin duda una experiencia inolvidable.

La emoción de un crucero de vuelta al mundo

No muchas personas pueden decir que han circunnavegando el globo. Como lo hicieron los antiguos marinos y exploradores. Como han hecho las más grandes personalidades de nuestro tiempo. Con la diferencia de que en un crucero vas a encontrar todas las comodidades y un servicio excelente que te harán añorar al personal de a bordo cuando regreses a tu realidad cotidiana. Tomar un barco en Barcelona (España) por ejemplo y saber que te va a llevar a ver los rojizos atardeceres de Ciudad del Cabo o te va a poner frente a frente con las costas de Australia, disfrutar a cada momento de lo exclusivo de la experiencia, saber que ése es realmente un momento único y exclusivo de tu vida… todo eso son las razones por las cuales tomar un crucero que te lleva a hacer la vuelta al mundo vale tanto la pena. No hay más. Ni menos. Dar la vuelta al mundo a lomos de un bello barco es una experiencia que todos deberíamos poder tener al menos una vez en la vida. Porque no se olvida. Ni se olvida ni se lamenta. Es un punto y aparte tan maravilloso que este post no puede describir adecuadamente. 

 

 

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